EL CAIRO/DAMASCO/ANKARA.- El mismo día en que se esperaba el inicio de la retirada de los militares sirios de las áreas pobladas conforme al plan mediado de la ONU, las fuerzas del gobierno mataron a por lo menos 45 personas, mientras se incrementan tensiones en la frontera entre Siria y Turquía. La mayoría de las víctimas se produjo en la provincia de Homs, en el centro del país, denunciaron los comités de coordinación local de la oposición siria, que documentan la violencia dentro del territorio. "Se oyeron disparos de artillería en toda la provincia de Hama. También Homs sigue bajo ataque", aseguró el director del Observatorio Sirio de los Derechos Humanos con base en Londres, Rami Abdel Rahman, pocas horas después. De ahí que no parezca cercano el fin del conflicto que comenzó hace 13 meses y que se ha cobrado al menos 9.000 vidas, según la ONU.

Las fuerzas del gobierno sirio mataron a más de 1.000 personas -en su mayoría civiles- desde que el presidente Bashar al Assad anunciara la aceptación del plan de paz mediado por Naciones Unidas hace dos semanas, denunció el opositor Consejo Nacional Sirio (CNS). Los combates se intensificaron en los últimos días, dijo la jefa de relaciones exteriores del organismo, Basma Kadmani, con sede en París. "Ayer (lunes) fue el peor día en toda la revolución", con 168 muertos por las fuerzas del régimen, añadió. "El CNS rechaza permitirle a al Assad convertir al plan de Annan en una nueva excusa para matar", planteó por su parte el líder del grupo Burhan Ghalioun. Y el Ejército de Siria Libre confirmó que dejará de luchar sólo si está convencido de que las fuerzas de al Assad se han retirado.

Un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores francés denunció como una "mentira flagrante" la versión del retiro de las tropas del gobierno. La Casa Blanca tampoco vio señales de una retirada: "Los líderes del régimen de Assad hacen muchas promesas", advirtió el portavoz Jay Carney. Agregó que Washington trabajará con aliados internacionales en "medidas futuras", aunque está esperando la evaluación de Kofi Annan.

Ayer de mañana seis soldados perdieron la vida en la provincia nororiental de Hassakeh a manos de los rebeldes, según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos. El ataque tuvo lugar entre los pueblos de Masaada y Marqada.

El enviado de la ONU y la Liga Árabe para Siria, exigió a las dos partes en conflicto que pongan fin totalmente a los combates, según dijo tras la visita a un campamento de refugiados sirios en territorio turco fronterizo. Annan señaló que aún es pronto para dar por fracasado su plan de paz y el previsto alto el fuego.

El enviado internacional visitó un campamento de refugiados en la frontera turca, después de que Turquía denunciara una escalada de la crisis humanitaria en la zona. "Están disparando a la gente que escapa por la espalda", denunció Tayip Erdogan. "Les están disparando sin piedad, sin importar si son niños o mujeres", añadió el primer ministro turco.

Los ministros de Relaciones Exteriores del Grupo de los Ocho, las siete principales naciones industrializadas más Rusia (G-8), se reunirán hoy en Washington, y la agenda del encuentro girará especialmente en torno a la actual situación en el país.

Francia organizará una reunión la próxima semana con el fin de endurecer las sanciones contra Siria. La cuenta atrás para la paz en Siria comenzó ayer de mañana. Según el plan acordado por el gobierno de al Assad y la oposición y mediado por Annan, en 48 horas las tropas del régimen deben estar fuera de las ciudades, y el alto el fuego debe ser una realidad. Pero, una vez más, la realidad parece otra. (DPA-Reuters)